Información nutricional
Por porción de 120 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas0.0g
Grasas poliinsaturadas0.1g
Grasas saturadas0.0g
Carbohidratos totales
11.0g
Fibra3.6g
Almidón4.4g
Azúcares3.0g
Proteína vegetal1.3g
Limón entero conservado con su propio brillo
Nota introductoria
Este es un ejercicio de contención: el limón se presenta entero, transformado por un calor cuidadoso en algo flexible, aromático y profundamente perfumado. Su valor reside en preservar la claridad esencial de la fruta mientras suaviza su aspereza hasta lograr un final limpio y vivo. Servido correctamente, funciona a la vez como ingrediente y como declaración.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Preparación de fruta
Cocina u origen: Contemporánea
Tipo de plato: Condimento o guarnición
Rendimiento: 1 limón entero
Tamaño de la porción: 120 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 35 minutos
Tiempo total: 45 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Cazo pequeño
Cuchillo fino
Cuchara resistente al calor
Plato pequeño o tapa para mantener el limón sumergido
Ingredientes
Ingrediente principal
Limón, entero y sin pelar: 120 g
Método
1. Coloca el limón entero en un cazo pequeño y cúbrelo con agua hasta sobrepasarlo en 20 g. Lleva el agua a un hervor muy suave a fuego medio, luego baja el fuego al mínimo y mantén un hervor apenas perceptible durante 30 minutos. El limón debe ablandarse ligeramente, y la piel debe volverse brillante y tierna sin abrirse.
2. Apaga el fuego y deja reposar el limón en el agua caliente durante 5 minutos. Esto asienta la pulpa y iguala la textura hasta el centro.
3. Saca el limón del agua y déjalo enfriar lo justo para poder manipularlo. La fruta debe sentirse flexible bajo una ligera presión, con la corteza cediendo limpiamente al cuchillo.
4. Sirve el limón entero, o córtalo en la mesa para liberar su aroma. La pulpa debe estar jugosa, viva y ablandada, con el amargor moderado pero aún presente.
Emplatado y servicio
Coloca el limón solo en un plato pequeño, o acomódalo ligeramente en su propia malla si se sirve como referencia visual de su forma original. Preséntalo de manera sencilla, sin guarnición, para que la pureza de la fruta siga siendo el centro de atención.
Notas profesionales
El limón debe permanecer intacto; cualquier rotura durante la cocción apagará el carácter final. Mantén el hervor suave, nunca activo, para que la corteza se ablande antes de que la pulpa se deshaga. La fruta terminada debe ser tierna, fragante y plenamente reconocible como limón, pero con un perfil más sereno y redondeado.