Acerca de
Una pechuga de pollo magra y tierna, cocinada de forma sencilla para resaltar su sabor natural. Va muy bien como proteína principal en ensaladas, bowls de cereales o acompañada de verduras.
Pechuga de pollo asada con hierbas
Introducción
Este es un ejercicio de contención: pechuga de pollo cocinada con precisión hasta que la carne quede tierna, limpia y profundamente sabrosa. El objetivo no es la riqueza, sino la claridad del sabor y una textura exacta, con un exterior dorado y un interior húmedo y uniforme. Servida a la temperatura adecuada, es tan disciplinada como satisfactoria.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Plato principal
Cocina u origen: Europea contemporánea
Tipo de comida: Almuerzo o cena
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 170 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 18 minutos
Tiempo total: 28 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
1 sartén pesada apta para horno, de 20 cm
1 bandeja pequeña o plato para reposar
Termómetro de lectura instantánea
Ingredientes
Componente principal
Pechuga de pollo, sin piel y sin hueso: 170 g
Método
1. Saque la pechuga de pollo del refrigerador y déjela reposar a temperatura ambiente durante 10 minutos. Séquela completamente con papel de cocina. Esto es esencial para un dorado uniforme y un asado limpio.
2. Precaliente el horno a 220°C.
3. Coloque la pechuga de pollo en la sartén apta para horno fría. Ponga la sartén a fuego medio-alto y dore durante 2 minutos por el primer lado, luego 2 minutos por el segundo lado. La superficie debe volverse ligeramente dorada y empezar a desprender un aroma a asado.
4. Pase la sartén al horno y ase durante 8 a 10 minutos, según el grosor. El pollo está listo cuando el centro alcanza 74°C y la carne se siente firme, pero aún elástica al tacto.
5. Retire el pollo de la sartén y déjelo reposar en una bandeja o plato durante 5 minutos. Los jugos deben asentarse y el interior debe mantenerse húmedo.
6. Corte en sentido contrario a la fibra en porciones prolijas, o sírvalo entero si lo prefiere.
Emplatado y servicio
Coloque el pollo ligeramente descentrado en un plato caliente, con la cara de corte visible si está rebanado. El acabado debe ser limpio y sobrio, con la carne jugosa, de color dorado pálido en los bordes y cocida de manera uniforme en toda su extensión.
Notas profesionales
Una superficie seca es innegociable; determina la calidad del asado. No prolongue el tiempo en el horno una vez que el centro haya alcanzado la temperatura, o la pechuga perderá su ternura. El reposo forma parte de la cocción, no es una pausa opcional.