Información nutricional
Por porción de 225 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas0.3g
Grasas poliinsaturadas0.3g
Grasas saturadas0.1g
Carbohidratos totales
33.1g
Fibra6.8g
Almidón6.3g
Azúcares20.0g
Proteína vegetal2.5g
**Kiwi, servido entero y frío**
Nota introductoria
Este es el kiwi en su forma más pura: brillante, ácido y de dulzor limpio, sin más adorno que la temperatura y la precisión. Cuando la fruta está madura y se manipula correctamente, no necesita nada más que una preparación cuidadosa para mostrar su fragancia y su firmeza. El resultado es simple, preciso y completo.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Preparación de fruta fresca
Cocina u origen: Universal
Tipo de plato: Plato ligero / postre
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 225 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 0 minutos
Tiempo total: 10 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Tabla de cortar
Cuchillo de puntilla
Plato pequeño para servir
Ingredientes
Fruta
Kiwi, pelado y recortado: 225 g
Método
1. Enfría brevemente el kiwi si no está ya frío. La fruta debe estar firme, fragante y ceder solo ligeramente a una presión suave.
2. Pela el kiwi limpiamente con un cuchillo de puntilla, retirando toda la piel sin magullar la pulpa. Recorta los extremos del tallo.
3. Corta el kiwi en rodajas o segmentos de forma prolija, manteniendo las piezas intactas y uniformes. La pulpa debe permanecer brillante, jugosa y de aroma intenso.
4. Coloca el kiwi en un plato pequeño frío en una sola capa ordenada. Mantén la presentación sobria y precisa.
5. Sirve de inmediato mientras la fruta esté brillante, fresca y con su textura más limpia.
Emplatado y servicio
Presenta el kiwi en una disposición baja y uniforme, con las superficies cortadas visibles y el color natural sin alterar. El plato debe transmitir frescura, claridad e intención.
Notas profesionales
Usa fruta en su punto óptimo de maduración; un kiwi poco maduro tendrá un sabor austero, mientras que una fruta demasiado madura se deshará y perderá definición.
Manipula la pulpa lo menos posible después de cortarla para preservar su brillo y estructura.
Sirve frío, pero no helado, para que el aroma se mantenga vivo.