Acerca de
Una pasta suave y vistosa con una salsa cremosa sencilla de aguacate triturado, espinacas salteadas y aceite de oliva. Queda fresca, intensa y saciante, con un ligero toque herbal.
Pasta cremosa de aguacate y espinacas
Nota introductoria
Esta pasta se basa en la riqueza discreta del aguacate y la profundidad verde y limpia de las espinacas. El aceite de oliva aporta brillo a la salsa y transporta el sabor sin pesadez, mientras que la pasta proporciona la estructura y el calor necesarios. El resultado debe ser flexible, vivo y finamente equilibrado, con una salsa que se adhiera en lugar de acumularse.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pasta
Cocina u origen: Contemporánea
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 ración
Tamaño de la ración: 450 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 12 minutos
Tiempo total: 22 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Cazo mediano
Sartén grande para saltear
Colador
Batidora o procesador de alimentos
Pinzas
Ingredientes
Pasta
120 g de pasta seca
10 g de aceite de oliva
Salsa verde
120 g de aguacate, pelado y sin hueso
80 g de espinacas
20 g de aceite de oliva
Método
1. Lleva a ebullición abundante agua en un cazo mediano. Añade la pasta y cuécela de 8 a 10 minutos, o hasta que esté tierna pero con una ligera firmeza en el centro. Escúrrela bien, reservando una pequeña cantidad del agua de cocción si fuera necesario para aligerar la salsa.
2. Mientras se cuece la pasta, pon las espinacas en una sartén grande para saltear a fuego medio. Remueve durante 1 a 2 minutos, justo hasta que estén completamente marchitas y de color verde oscuro. Pásalas inmediatamente a una batidora.
3. Añade el aguacate y 20 g de aceite de oliva a las espinacas. Tritura hasta obtener una mezcla completamente lisa y de color verde pálido, raspando los lados cuando sea necesario. La salsa debe quedar espesa, brillante y uniforme.
4. Devuelve la pasta escurrida a la sartén templada. Añade 10 g de aceite de oliva y remueve brevemente a fuego bajo durante 30 segundos para cubrir la pasta de manera uniforme.
5. Añade la salsa de aguacate y espinacas a la pasta y mezcla suavemente durante 1 minuto a fuego bajo hasta que la pasta quede completamente cubierta y la salsa esté bien caliente. Si la salsa queda demasiado espesa, aligérala con una pequeña cantidad del agua de cocción reservada. La pasta terminada debe quedar sedosa y adherirse ligeramente a cada hebra o forma.
Emplatado y servicio
Enrolla o coloca la pasta en un cuenco hondo y templado, extendiendo la salsa de manera uniforme por la superficie. Sirve inmediatamente mientras la salsa conserve su brillo y el color siga vivo.
Notas profesionales
Usa aguacate en su punto óptimo de maduración; una fruta poco madura dará a la salsa una textura apagada y un acabado plano.
Mantén las espinacas solo marchitas para que el color siga siendo vivo y el sabor limpio.
La salsa debe triturarse hasta quedar lo bastante lisa como para cubrir la pasta sin fibras visibles ni textura granulosa.