Acerca de
Un plato de pasta sencillo y contundente, mezclado con tierna pechuga de pollo para una comida equilibrada y rica en proteínas. Con un aliño suave y servido caliente, funciona muy bien como almuerzo o cena rápida.
Pasta dorada con pollo en sartén
Nota introductoria
Esta es una pasta en sartén disciplinada: pollo magro, bien sazonado, y pasta reunida en un acabado único y coherente. Su valor reside en el equilibrio, con suficiente cuerpo de la pasta para sostener el pollo, y suficiente contención para mantenerse limpia en lugar de pesada. El plato debe percibirse como directo, pulido y completo.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pasta en sartén
Cocina u origen: Contemporánea
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 350 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Tiempo total: 30 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Sartén de 24 cm con tapa
Cazo mediano
Colador
Pinzas
Tabla de cortar
Cuchillo de chef
Ingredientes
Componente principal
180 g de pechuga de pollo, limpia
170 g de pasta
Método
1. Lleva a ebullición abundante agua en un cazo mediano. Añade la pasta y cuécela durante 1 minuto menos de lo que indica el paquete, hasta que el exterior esté tierno pero el centro siga ligeramente firme. Escúrrela bien y resérvala.
2. Mientras se cuece la pasta, corta la pechuga de pollo en trozos uniformes de tamaño bocado. Mantén los cortes consistentes para que el pollo se cocine al mismo ritmo.
3. Coloca la sartén a fuego medio-alto. Añade el pollo en una sola capa y cocínalo de 5 a 7 minutos, dándole la vuelta según sea necesario, hasta que esté ligeramente dorado por fuera y completamente opaco por dentro. Los jugos deben salir claros y la carne debe sentirse firme, no gomosa.
4. Añade la pasta escurrida a la sartén. Remueve continuamente durante 1 a 2 minutos a fuego medio hasta que la pasta y el pollo queden bien integrados y la pasta esté brillante y caliente por completo.
5. Retira del fuego y deja reposar la sartén durante 1 minuto antes de servir. Esto asienta la textura y permite que el plato termine en un estado bien compuesto.
Emplatado y servicio
Sirve directamente desde la sartén o pásalo a un plato hondo bajo precalentado. La pasta debe formar la base, con el pollo distribuido de manera uniforme por todo el plato en lugar de concentrarse encima. La presentación final debe ser compacta, limpia y lista para comer de inmediato.
Notas profesionales
Corta el pollo de manera uniforme; las piezas irregulares se cocinarán en exceso en los bordes antes de que el centro esté listo.
Escurre bien la pasta para que el plato final quede definido, no aguado.
El salteado final debe ser breve y controlado, preservando la integridad de la pasta mientras unifica el conjunto en la sartén.