Información nutricional
Por porción de 420 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas14.0g
Grasas poliinsaturadas6.0g
Grasas saturadas12.0g
Grasas trans0.5g
Carbohidratos totales
98.0g
Fibra5.0g
Almidón80.0g
Azúcares8.0g
Proteína animal18.0g
Proteína vegetal16.0g
Acerca de
Una pizza típica de estilo italiano con masa de trigo, salsa de tomate, queso e ingredientes sencillos.
Pizza Margherita con ingredientes de temporada
Introducción
Esta pizza se basa en la contención: una masa flexible, una base de tomate limpia, mozzarella de sabor lácteo y un acabado medido de aceite de oliva. Los ingredientes se usan como acento, no como carga, para que la corteza siga siendo la protagonista y el equilibrio se mantenga preciso. Bien hecha, debe salir con una base crujiente, un borde tierno y una superficie fundente sin llegar a estar húmeda.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pizza
Cocina u origen: Italiana
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 pizza
Tamaño de la ración: 1 pizza, aproximadamente 420 g
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 10 a 12 minutos
Tiempo total: 25 a 27 minutos
Dificultad: Moderada
Equipo
Piedra para pizza o bandeja de horno pesada
Horno
Bol para mezclar
Cuchara o cucharón
Papel de horno, si es necesario
Espátula o pala para pizza
Ingredientes
Base
Masa para pizza, 220 g
Salsa y cobertura
Salsa de tomate, 60 g
Queso mozzarella, 100 g, desgarrado o en rodajas
Ingredientes de cobertura, 25 g
Acabado
Aceite de oliva, 15 g
Método
1. Calienta el horno a 250°C. Si usas una piedra para pizza, colócala en el horno mientras se calienta y deja al menos 30 minutos para que alcance una saturación térmica completa. El horno debe estar completamente caliente antes de hornear.
2. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira la masa para pizza de 220 g hasta formar un círculo de grosor uniforme, dejando un borde ligeramente más grueso. La base debe ser flexible y extensible, sin desgarros ni compresión.
3. Pasa la masa a una pala, a una bandeja forrada con papel de horno o a la superficie de horneado precalentada. Extiende los 60 g de salsa de tomate uniformemente sobre el centro, dejando un borde limpio de aproximadamente 1 a 2 cm alrededor del contorno.
4. Distribuye los 100 g de mozzarella uniformemente sobre la salsa y luego coloca los 25 g de ingredientes de cobertura con moderación para que la superficie se mantenga equilibrada y la masa no quede sobrecargada.
5. Rocía los 15 g de aceite de oliva sobre la pizza en un acabado fino y uniforme.
6. Hornea durante 10 a 12 minutos, hasta que la corteza haya subido bien, la base esté dorada y la mozzarella esté completamente fundida con un ligero dorado en algunas zonas. El borde debe estar crujiente en la base y tierno por dentro.
7. Retira la pizza y déjala reposar 1 minuto antes de cortarla. Esta breve pausa permite que la superficie se asiente y que el queso se mantenga limpio al cortar.
Emplatado y servicio
Desliza la pizza sobre una tabla o un plato caliente y sírvela de inmediato, cortada en porciones uniformes. La presentación final debe mostrar un borde definido, una superficie brillante y una distribución equilibrada de la cobertura, sin exceso.
Notas profesionales
Mantén la capa de salsa fina; el exceso de humedad ablandará la corteza.
Usa la mozzarella de manera uniforme, no en exceso, para que la pizza se hornee con definición y no con pesadez.
Una pizza bien horneada debe despegarse limpiamente de la base y sonar ligeramente crujiente al cortarla.