Información nutricional
Por porción de 130 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas6.8g
Grasas poliinsaturadas1.8g
Grasas saturadas6.5g
Grasas trans0.2g
Carbohidratos totales
38.0g
Fibra2.0g
Almidón32.0g
Azúcares4.0g
Proteína animal9.0g
Proteína vegetal5.0g
Acerca de
Una porción de pizza de queso con masa de harina refinada, salsa de tomate y mozzarella fundida. Tiene un aporte moderadamente alto de calorías, carbohidratos, grasa y sodio.
Porción de pizza de queso estilo Margherita
Nota introductoria
Una buena porción de pizza de queso depende de la moderación: una corteza crujiente y bien horneada, una capa fina de salsa de tomate viva y mozzarella fundida en un manto flexible y ligeramente dorado. El orégano seco aporta un matiz herbal seco, mientras que un toque final de aceite de oliva da brillo y profundidad a la porción. El resultado debe ser equilibrado, limpio y directo.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pizza
Cocina u origen: Inspiración italiana
Tipo de plato: Plato principal o tentempié
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 130 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 12 minutos
Tiempo total: 22 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Bandeja de horno o piedra para pizza
Horno
Cuchara pequeña
Cuchillo o cortapizzas
Brocha de repostería o cuchara para el aceite
Ingredientes
60 g de base de masa para pizza
28 g de salsa de tomate
34 g de queso mozzarella, rallado o finamente desgarrado
3 g de aceite de oliva
1 g de orégano seco
1 g de sal
Método
1. Calienta el horno a 250°C. Si usas una bandeja de horno, colócala dentro mientras se calienta para que la superficie esté completamente caliente. Una base bien precalentada es esencial para una corteza crujiente.
2. Da forma a la base de masa para pizza de 60 g hasta obtener una base del tamaño de una porción, con grosor uniforme. La masa debe ser lo bastante fina para hornearse rápidamente, pero con suficiente cuerpo para sostener la cobertura sin ablandarse.
3. Extiende la salsa de tomate de 28 g en una capa fina y uniforme, dejando un borde estrecho en el contorno. Sazona la salsa de manera uniforme con 1 g de sal.
4. Distribuye los 34 g de queso mozzarella sobre la salsa en una capa uniforme. La superficie debe quedar cubierta, pero no sepultada; la salsa debe seguir viéndose en pequeños huecos.
5. Espolvorea 1 g de orégano seco de manera uniforme sobre el queso. Rocía ligeramente por encima los 3 g de aceite de oliva.
6. Pasa la pizza a la bandeja o piedra caliente y hornéala durante 10 a 12 minutos, hasta que la corteza esté bien dorada en los bordes, la base crujiente y la mozzarella completamente fundida con algunas manchas marrón claro. La salsa debe burbujear en el perímetro.
7. Retira la pizza y déjala reposar 2 minutos antes de cortarla. Esto permite que el queso se asiente y que la porción mantenga su forma con limpieza.
Emplatado y servicio
Córtala en una sola porción limpia y sírvela de inmediato en un plato caliente. La corteza debe seguir crujiente, el queso elástico y brillante, y la salsa contenida en lugar de desbordarse. La porción terminada debe sentirse equilibrada en peso, con un borde limpio y un centro flexible.
Notas profesionales
Mantén fina la capa de salsa; el exceso de humedad ablandará la corteza.
Usa una superficie de horneado caliente para desarrollar una base firme antes de que el queso se cocine en exceso.
La porción está correcta cuando el queso está completamente fundido pero no aceitoso, y la corteza ofrece una resistencia audible al cortarla.