Información nutricional
Por porción de 430 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas21.6g
Grasas poliinsaturadas4.8g
Grasas saturadas17.0g
Grasas trans0.6g
Carbohidratos totales
98.0g
Fibra5.0g
Almidón87.0g
Azúcares6.0g
Proteína animal48.0g
Proteína vegetal10.0g
Acerca de
Pizza fina de pollo con mozzarella y tomate. Aporta mucha proteína y carbohidratos refinados, con un contenido moderado-alto de grasa y sodio por el queso, la masa y el aliño.
Pizza de pollo y tomate con mozzarella
Nota introductoria
Esta pizza se basa en la contención: una masa de trigo flexible, una base de tomate limpia y un pollo cocinado hasta quedar tierno antes de que el calor del horno termine el trabajo. La mozzarella debe fundirse en una capa uniforme, no en una manta pesada, mientras que el tomate fresco y el orégano mantienen el sabor vivo y equilibrado. Es un plato sencillo, pero solo cuando cada elemento se maneja con disciplina.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pizza
Cocina u origen: De inspiración italiana
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 pizza
Tamaño de la porción: 430 g
Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 12 minutos
Tiempo total: 1 hora 47 minutos
Dificultad: Intermedia
Equipo
Bol para mezclar
Balanza de cocina
Rodillo
Bandeja de horno o bandeja para pizza
Horno
Sartén
Cuchillo afilado
Tabla de cortar
Ingredientes
Masa
150 g de harina de trigo
90 g de agua
3 g de levadura
3 g de azúcar
3 g de sal
8 g de aceite de oliva
Cobertura
90 g de pechuga de pollo
45 g de salsa de tomate
40 g de queso mozzarella
25 g de tomate, en rodajas finas
4 g de aceite de oliva
1 g de orégano
1 g de sal
Método
1. Combina la harina de trigo, la levadura, el azúcar y la sal en un bol para mezclar. Añade el agua y el aceite de oliva, luego mezcla hasta formar una masa basta. Amasa durante 8 minutos hasta que quede lisa, elástica y ya no pegajosa. Cubre y deja reposar 45 minutos, hasta que haya aumentado visiblemente y esté flexible.
2. Mientras la masa reposa, sazona la pechuga de pollo con la sal. Calienta una sartén a fuego medio, añade el aceite de oliva y cocina el pollo de 4 a 5 minutos por cada lado. La superficie debe quedar ligeramente dorada y el centro completamente opaco. Deja reposar 5 minutos y luego córtalo en láminas finas.
3. Calienta el horno a 250°C. Si usas una bandeja, colócala también en el horno para precalentarla; la base debe entrar en contacto con una superficie caliente para hornearse correctamente.
4. Estira la masa formando un círculo de unos 25 cm de diámetro, dejando el centro ligeramente más fino que el borde. Pásala a la bandeja. Extiende la salsa de tomate en una capa fina y uniforme, dejando un borde estrecho sin cubrir en el contorno.
5. Distribuye el pollo en láminas de manera uniforme sobre la salsa. Añade la mozzarella en una capa equilibrada y luego coloca por encima las rodajas de tomate. Termina con el orégano.
6. Hornea de 10 a 12 minutos, hasta que la corteza esté bien dorada en los bordes, la base esté completamente cocida y la mozzarella se haya fundido por completo con un ligero tono dorado en algunas zonas. El tomate debe ablandarse sin llegar a deshacerse por completo.
Emplatado y servicio
Desliza la pizza a una tabla o a un plato grande y déjala reposar 1 minuto antes de cortarla. Sírvela en porciones limpias, con el pollo distribuido de manera uniforme y la superficie brillante pero no húmeda. La pizza final debe quedar crujiente en el borde, tierna en el centro y equilibrada entre la acidez del tomate, la riqueza láctea y la profundidad sabrosa del pollo.
Notas profesionales
Una bandeja caliente es esencial si quieres una base bien cocida en lugar de una corteza pálida y blanda. Corta el pollo en láminas finas para que se caliente por completo sin secarse en el horno. Usa la salsa con moderación; el exceso de humedad debilitará la masa y apagará el acabado.