Información nutricional
Por porción de 118 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas6.1g
Grasas poliinsaturadas1.8g
Grasas saturadas11.4g
Grasas trans0.4g
Carbohidratos totales
43.8g
Fibra1.4g
Almidón16.8g
Azúcares25.6g
Proteína animal3.0g
Proteína vegetal2.1g
Acerca de
Una pequeña porción, parcialmente comida, de tarta de vainilla glaseada, coronada con nata montada, fresa y virutas de chocolate. Es un postre calórico, rico en azúcar y grasa, con un aporte moderado de proteína.
Pastel de capas de vainilla con fresa, nata montada y virutas de chocolate
Nota introductoria
Esta es una celebración pequeña y precisa de la suavidad y el contraste: bizcocho tierno de vainilla, nata ligeramente azucarada, fresa madura y el limpio amargor de las virutas de chocolate. El pastel debe mantenerse delicado, la nata firme y la fruta luminosa. Cada elemento se contiene para que la porción se perciba como armoniosa y no recargada.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pastel de capas
Cocina u origen: Repostería clásica de estilo europeo
Tipo de plato: Postre
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 118 g
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 18 minutos
Tiempo total: 38 minutos
Dificultad: Media
Equipo
1 bol pequeño
1 bol mediano
1 varilla
1 espátula
1 tamiz fino
1 aro pequeño para tartas o molde cuadrado, de unos 8 cm de ancho
1 bandeja de horno
Papel de horno
1 espátula acodada o espátula pequeña de repostería
Ingredientes
Bizcocho de vainilla
24 g de harina de trigo, tamizada
18 g de azúcar
1 g de levadura química
18 g de huevo, batido
8 g de leche
6 g de mantequilla, derretida y enfriada
4 g de aceite vegetal
1 g de extracto de vainilla
Nata montada
22 g de nata para montar
2 g de azúcar
Fruta y acabado
18 g de fresa, sin hojas y cortada en láminas finas
2 g de virutas de chocolate
Método
1. Calienta el horno a 175°C. Forra una bandeja de horno pequeña con papel de horno y coloca encima el aro o molde. El molde debe estar listo antes de mezclar la masa.
2. En un bol mediano, bate con varillas el huevo, el azúcar y el extracto de vainilla durante 2 a 3 minutos hasta que la mezcla esté pálida, ligeramente espesa y lisa. Debe caer de la varilla en forma de cinta y mantener brevemente su forma.
3. Tamiza sobre la mezcla la harina y la levadura química. Incorpora con movimientos envolventes durante 10 a 15 segundos, hasta que los ingredientes secos estén casi integrados.
4. Añade la leche, la mantequilla derretida y el aceite vegetal. Mezcla con movimientos envolventes solo hasta obtener una masa uniforme y brillante, sin vetas de grasa ni de harina.
5. Pasa la masa al molde preparado y alisa la superficie. Hornea durante 14 a 18 minutos, hasta que el bizcocho esté ligeramente dorado, recupere su forma al presionarlo y una brocheta insertada en el centro salga limpia.
6. Deja enfriar el bizcocho en el molde durante 5 minutos; después, desmóldalo y deja que se enfríe por completo sobre una rejilla. Una vez frío, córtalo horizontalmente en 2 capas iguales.
7. Monta la nata para montar con el azúcar hasta obtener picos suaves, aproximadamente 1 a 2 minutos a mano o brevemente con batidora. La nata debe mantener una forma suave y seguir flexible, no firme.
8. Coloca una capa de bizcocho en el plato de servicio. Extiende uniformemente la mitad de la nata montada sobre ella y luego dispone la fresa laminada en una capa ordenada. Coloca encima la segunda capa de bizcocho y cubre la superficie con el resto de la nata en una capa fina y lisa.
9. Reparte las virutas de chocolate de manera uniforme por encima. Refrigera la porción montada durante solo 5 minutos, lo justo para asentar la nata sin apagar la delicadeza del bizcocho.
Emplatado y servicio
Sirve como una porción única y limpia, con la fresa visible de perfil. La nata debe formar una capa ligera, las virutas de chocolate un fino contraste oscuro, y el bizcocho debe mantenerse tierno y claramente definido en sus capas.
Notas profesionales
El bizcocho debe mezclarse lo mínimo una vez añadida la harina; trabajar la masa en exceso endurecerá la miga.
Monta la nata solo hasta picos suaves para que se extienda limpiamente y resulte elegante al comerla.
Corta la fresa en láminas finas y uniformes para que la fruta forme capas sin hundir el pastel.