Acerca de
La imagen parece mostrar una lata roja de refresco gaseoso azucarado, pero no se pueden identificar la marca ni el producto exacto. La información nutricional se estima de forma conservadora a partir de un refresco regular típico de 330 mL.
Refresco gaseoso de azúcar
Nota introductoria
Esta es la expresión pura de un refresco clásico: carbonatación brillante, dulzor limpio y un final nítido en lugar de pesado. Con solo agua carbonatada y azúcar, el trabajo está en el equilibrio, la temperatura y la contención. Servido bien frío, se bebe con claridad y frescura inmediata.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Bebida
Cocina u origen: Refresco clásico
Tipo de servicio: Bebida
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 330 g
Tiempo de preparación: 5 minutos
Tiempo de cocción: 0 minutos
Tiempo total: 5 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Cazo pequeño
Cuchara resistente al calor
Colador de malla fina
Botella o vaso de 330 g
Vaso de servicio frío
Ingredientes
Jarabe
Azúcar, 35 g
Agua carbonatada, 25 g
Acabado
Agua carbonatada, 270 g, bien fría
Método
1. Combina el azúcar y 25 g de agua carbonatada en un cazo pequeño. Ponlo a fuego bajo y remueve durante 1 a 2 minutos, solo hasta que el azúcar se disuelva por completo y el líquido quede transparente. No dejes que hierva.
2. Retira del fuego y pasa el jarabe por un colador de malla fina a un recipiente limpio. Déjalo enfriar durante 2 minutos; debe seguir fluido, sin cristales visibles.
3. Vierte el jarabe enfriado en una botella o vaso frío de 330 g.
4. Añade lentamente los 270 g restantes de agua carbonatada por la pared del recipiente para conservar la efervescencia. Remueve una sola vez, suavemente, durante solo 2 a 3 segundos. La bebida debe quedar brillante, efervescente y uniformemente dulce.
5. Sirve de inmediato mientras la carbonatación siga viva y la superficie esté finamente perlada.
Emplatado y servicio
Sirve en un vaso frío con un aspecto claro y pálido y una corriente persistente de burbujas finas. El equilibrio debe ser limpio y directo: primero el dulzor, luego un impulso vivo y secante de la carbonatación.
Notas profesionales
La temperatura es decisiva aquí; el líquido templado atenúa la carbonatación y hace que la bebida se sienta sin gas. Disuelve el azúcar por completo antes de añadir el resto del agua carbonatada, o la textura se volverá áspera y desigual.