Ensalada de pepino y hierbas cortados del huerto
Nota introductoria
Este es un plato de claridad: fresco, limpio y compuesto con absoluta contención. Se apoya en la frescura y en una sazón precisa más que en la intensidad, y su valor reside en la manera en que cada ingrediente permanece distinto mientras el conjunto se siente completo. Servido correctamente, es ligero sin ser insustancial, y sencillo sin ser informal.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Ensalada
Cocina u origen: Contemporánea
Tipo de plato: Entrante ligero
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 100 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 0 minutos
Tiempo total: 10 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Bol pequeño para mezclar
Cuchillo de chef bien afilado
Tabla de cortar
Rallador fino
Plato pequeño para servir
Ingredientes
Ensalada
70 g de pepino, pelado si la piel es gruesa, cortado en medias lunas finas
20 g de tomate, sin semillas y cortado en dados pequeños
5 g de cebolla roja, cortada en rodajas muy finas
3 g de hojas de perejil fresco, ligeramente rasgadas
2 g de zumo de limón fresco
0.5 g de sal fina
0.5 g de aceite de oliva virgen extra
Método
1. Coloca el pepino, el tomate, la cebolla roja y el perejil en un bol pequeño para mezclar. Mantén los cortes limpios y uniformes para que la ensalada resulte nítida al comerla y conserve su estructura.
2. Añade el zumo de limón, la sal y el aceite de oliva. Mezcla suavemente durante 15 a 20 segundos, solo hasta que las superficies queden ligeramente cubiertas y la sazón se distribuya de manera uniforme.
3. Deja reposar la ensalada durante 2 minutos. El pepino debe mantenerse crujiente, el tomate debe soltar solo un rastro de jugo y la cebolla debe ablandarse ligeramente sin perder su carácter.
4. Prueba y ajusta solo si es necesario dentro del equilibrio existente: la ensalada terminada debe ser viva, ligeramente salada y fresca en el paladar.
Emplatado y servicio
Coloca la ensalada en un pequeño montículo en el centro de un plato pequeño frío, dejando que algunas piezas caigan de forma natural alrededor de la base. La presentación final debe ser aérea y precisa, con los cortes visibles y un brillo limpio del aliño. Sirve de inmediato.
Notas profesionales
Manipula el pepino con contención; un exceso de aliño apagará su frescura. Mantén la cebolla lo bastante fina para que se integre y no domine. Este plato depende de una textura crujiente y de una sazón exacta, por lo que debe montarse en el último momento.