Información nutricional
Por porción de 300 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas0.7g
Grasas poliinsaturadas0.3g
Grasas saturadas1.5g
Carbohidratos totales
14.0g
Azúcares12.0g
Proteína vegetal0.5g
Café Crème Sucré
Nota introductoria
Este es el café en su forma más depurada: directo, suave y ligeramente endulzado. La crema en polvo redondea los matices de la infusión sin ocultar su carácter, mientras que el azúcar aporta a la taza un final limpio y uniforme. Servido correctamente, debe saber equilibrado, cálido y preciso, no pesado.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Bebida caliente
Cocina u origen: Estilo de cafetería contemporáneo
Tipo de plato: Bebida
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 300 g
Tiempo de preparación: 2 minutos
Tiempo de cocción: 0 minutos
Tiempo total: 2 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Taza o mug resistente al calor, capacidad de 350 g
Batidor pequeño o cuchara
Cazo o hervidor para el café preparado, si es necesario
Ingredientes
Café preparado, 280 g
Crema en polvo para café, 10 g
Azúcar, 12 g
Método
1. Prepara o recalienta el café para que esté caliente y aromático, idealmente entre 85 °C y 95 °C. Mide 280 g en una taza resistente al calor.
2. Añade directamente al café caliente los 10 g de crema en polvo para café y 12 g de azúcar.
3. Remueve de forma constante durante 20 a 30 segundos, hasta que la crema se disuelva por completo y el líquido quede uniforme, brillante y sin gránulos visibles.
4. Prueba brevemente el equilibrio si lo deseas. La taza debe resultar suave, ligeramente dulce y redonda, sin un final polvoriento.
Presentación y servicio
Sirve de inmediato en una taza limpia mientras el café siga caliente y aromático. La taza final debe verse oscura y uniforme, con un cuerpo suave y cremoso y un dulzor contenido que acompañe al café en lugar de enmascararlo.
Notas profesionales
Usa café recién preparado y aún vivo; el café pasado aplanará el resultado. La crema debe disolverse por completo, por lo que el líquido debe estar lo bastante caliente para integrarla sin dejar sedimentos. Mantén el dulzor medido: la taza debe percibirse ante todo como café, refinado y suavizado, no como una bebida dulce.