Vasito clásico de kétchup para mojar
Nota introductoria
Este es el kétchup en su forma más disciplinada: brillante, espeso y equilibrado con precisión entre dulzor, acidez y sal. La textura debe mantener una línea limpia en la cuchara y adherirse ligeramente al alimento que acompaña. Aunque sea una preparación pequeña, debe tener un sabor completo.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Condimento
Cocina u origen: Estadounidense
Tipo de plato: Acompañamiento
Rendimiento: 1 vasito para mojar
Tamaño de la ración: 28 g
Tiempo de preparación: 5 minutos
Tiempo de cocción: 0 minutos
Tiempo total: 5 minutos
Dificultad: Fácil
Equipo
Bol pequeño para mezclar
Batidor de varillas fino
Vasito pequeño para servir
Ingredientes
18 g de concentrado de tomate
4 g de jarabe de maíz de alta fructosa
3 g de vinagre destilado
2 g de jarabe de maíz
0.8 g de sal
0.2 g de cebolla en polvo
Método
1. Coloca el concentrado de tomate en un bol pequeño para mezclar. Añade el jarabe de maíz de alta fructosa y bate hasta que la mezcla se afloje y adquiera brillo, unos 30 segundos.
2. Añade el vinagre destilado, el jarabe de maíz, la sal y la cebolla en polvo. Bate de forma constante durante 1 minuto, raspando el bol una o dos veces, hasta que el kétchup quede perfectamente liso y uniforme.
3. Prueba y comprueba el equilibrio: la primera impresión debe ser dulce, seguida inmediatamente por la acidez, con un final limpio y salino, sin un sabor crudo de cebolla.
4. Pásalo a un vasito pequeño para servir y deja reposar 2 minutos antes de servir para que la textura se asiente y espese ligeramente.
Emplatado y servicio
Sirve en un vasito pequeño y limpio, con una superficie nivelada y un borde pulcro. El kétchup debe quedar denso y brillante, ni líquido ni rígido, con suficiente cuerpo para adherirse a patatas fritas, verduras o fritos en una sola pasada limpia.
Notas profesionales
La textura depende de un batido minucioso; cualquier veta de concentrado se percibirá como aspereza. Mantén la acidez presente pero no agresiva, y no trabajes en exceso la mezcla una vez lisa, o el acabado perderá su densidad pulida.