Información nutricional
Por porción de 95 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas5.7g
Grasas poliinsaturadas1.9g
Grasas saturadas4.0g
Grasas trans0.2g
Carbohidratos totales
1.6g
Almidón0.5g
Azúcares1.1g
Proteína animal11.2g
Acerca de
Una pequeña ración de huevos revueltos, probablemente cocinados con un poco de mantequilla y sazonados con sal y pimienta negra. Aportan mucha proteína y grasa, con muy pocos carbohidratos.
Huevos revueltos sedosos con mantequilla y pimienta negra
Nota introductoria
Los huevos revueltos exigen contención. Cuando se preparan con precisión, se convierten en cuajos suaves y luminosos, enriquecidos con mantequilla y realzados solo al final con sal y pimienta negra. Esta versión es deliberadamente sencilla, pero su éxito depende de un control exacto del calor y de una atención constante.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Plato de huevo
Cocina u origen: Técnica clásica francesa
Tipo de plato: Desayuno o primer plato ligero
Rendimiento: 1 ración
Tamaño de la ración: 95 g
Tiempo de preparación: 3 minutos
Tiempo de cocción: 5 minutos
Tiempo total: 8 minutos
Dificultad: Fácil
Utensilios
Bol pequeño para mezclar
Tenedor o varillas
Sartén antiadherente pequeña, 20 cm
Espátula flexible
Plato fino para servir
Ingredientes
86 g de huevo
8 g de mantequilla
1 g de sal
0.5 g de pimienta negra, recién molida
Método
1. Casca el huevo en un bol pequeño y bátelo solo hasta que la yema y la clara estén completamente integradas y la mezcla sea uniforme. No lo airees en exceso; la textura debe seguir siendo fluida y cohesionada.
2. Coloca una sartén antiadherente de 20 cm a fuego bajo y añade la mantequilla. Deja que se funda por completo y empiece a espumar suavemente, unos 30 a 40 segundos. La mantequilla debe verse brillante, no dorada.
3. Vierte el huevo y remueve continuamente con una espátula, llevando la mezcla de los bordes hacia el centro. Continúa durante 2 a 3 minutos a fuego bajo. Los cuajos deben formarse lentamente, mantenerse pequeños y verse suaves y brillantes.
4. Cuando los huevos sigan estando ligeramente sueltos pero ya no líquidos, sazona con la sal y la pimienta negra. Remueve 10 a 15 segundos más, solo hasta que el sazonado se distribuya de manera uniforme y los huevos alcancen una consistencia cremosa, apenas cuajada.
5. Retira la sartén del fuego de inmediato. El calor residual terminará de hacer los huevos hasta lograr una textura flexible, similar a una crema cuajada, sin resecarlos.
Emplatado y servicio
Desliza los huevos sobre un plato caliente formando un montículo suave. Sirve de inmediato mientras los cuajos sigan tiernos, brillantes y ligeramente temblorosos.
Notas profesionales
Usa fuego bajo en todo momento; la prisa es enemiga de unos buenos huevos revueltos. Sazona cerca del final para que los huevos se mantengan suaves y no suelten líquido. La textura final debe ser cremosa y cohesionada, nunca seca ni fragmentada.