Información nutricional
Por porción de 360 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas6.8g
Grasas poliinsaturadas1.4g
Grasas saturadas14.0g
Grasas trans0.5g
Carbohidratos totales
58.0g
Fibra5.0g
Almidón48.0g
Azúcares5.0g
Proteína animal8.0g
Proteína vegetal9.0g
Acerca de
Plato de pasta cremoso con cavatappi en salsa tipo Alfredo, coronado con brócoli y tomate cherry. Aporta proteína moderada, muchos carbohidratos refinados y un contenido relativamente alto de grasa por la nata, la mantequilla y el queso.
Cavatappi con brócoli, tomate cherry y Alfredo de parmesano
Nota introductoria
Este es un Alfredo contenido, pensado para la claridad más que para el exceso. La salsa debe cubrir los cavatappi con una capa fina y brillante, mientras el brócoli se mantiene vivo y el tomate cherry aporta un breve toque de dulzor y acidez. El plato funciona cuando cada elemento se distingue con claridad, pero el conjunto se percibe como una sola pasta cremosa y bien compuesta.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pasta
Cocina u origen: Inspiración italiana
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 ración
Tamaño de la ración: 360 g
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Tiempo total: 25 minutos
Dificultad: Moderada
Equipo
Cazo mediano
Olla grande para cocer la pasta
Sartén pequeña para saltear
Rallador fino
Colador
Pinzas
Bol para servir o plato hondo para pasta
Ingredientes
Pasta y verduras
Pasta cavatappi, 120 g
Brócoli, cortado en floretes pequeños, 80 g
Tomate cherry, cortado por la mitad, 60 g
Salsa Alfredo
Mantequilla, 20 g
Ajo, finamente picado, 6 g
Nata para montar, 90 g
Queso parmesano, finamente rallado, 50 g
Sal, 3 g
Pimienta negra, 1 g
Método
1. Lleva una olla grande con agua a ebullición fuerte y sazónala ligeramente con sal de la lista de ingredientes. Añade los cavatappi y cuécelos de 9 a 11 minutos, hasta que la pasta esté apenas tierna, con el centro firme y las estrías bien definidas.
2. Durante los últimos 2 minutos de cocción de la pasta, añade el brócoli a la misma olla. Debe volverse de un verde vivo y quedar tierno en el tallo, conservando aún un ligero punto crujiente. Escurre la pasta y el brócoli juntos, reservando una pequeña cantidad del agua de cocción por si hiciera falta aligerar la salsa.
3. Pon una sartén pequeña para saltear a fuego medio-bajo. Añade la mantequilla y deja que se derrita sin que se dore. Agrega el ajo y cocínalo de 30 a 45 segundos, removiendo constantemente, hasta que desprenda aroma pero sin tomar color.
4. Vierte la nata para montar y llévala a un hervor suave a fuego medio. Cocina de 2 a 3 minutos, removiendo a menudo, hasta que la nata espese ligeramente y cubra levemente el dorso de una cuchara.
5. Añade el queso parmesano en dos tandas, removiendo hasta que se funda por completo y quede liso antes de incorporar la siguiente. Sazona con la sal y la pimienta negra. La salsa debe quedar brillante, homogénea y lo bastante espesa como para adherirse a la pasta sin resultar pesada.
6. Añade a la salsa los cavatappi y el brócoli escurridos. Mézclalos a fuego bajo durante 1 minuto, hasta que queden bien cubiertos y completamente calientes. Si la salsa se espesa demasiado, aligérala con una pequeña cantidad del agua de cocción reservada. Incorpora el tomate cherry al final y caliéntalo solo hasta que las superficies cortadas se ablanden ligeramente, mientras la pulpa permanece intacta.
7. Retira del fuego y deja reposar la pasta durante 30 segundos. La textura final debe ser cremosa y flexible, con la salsa asentada en las curvas de los cavatappi y las verduras claramente definidas.
Emplatado y servicio
Enrolla la pasta en un bol bajo y caliente, distribuyendo el brócoli y el tomate cherry de manera uniforme por toda la porción en lugar de colocarlos encima. Vierte por encima la salsa restante para que la superficie se vea lacada, no inundada. Sirve de inmediato, mientras la pasta esté brillante y las verduras mantengan su viveza.
Notas profesionales
Usa parmesano finamente rallado para que se funda limpiamente en la nata. Mantén la salsa por debajo de un hervor fuerte una vez añadido el queso, o puede volverse granulosa. El tomate cherry debe añadirse al final para preservar su forma y dar al plato un acabado preciso y fresco.