Información nutricional
Por porción de 165 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas8.4g
Grasas poliinsaturadas2.1g
Grasas saturadas8.2g
Grasas trans0.3g
Carbohidratos totales
49.0g
Fibra2.5g
Almidón42.0g
Azúcares4.5g
Proteína animal14.5g
Proteína vegetal4.0g
Acerca de
Porción grande de pizza de queso sencilla con masa de harina refinada, mozzarella y salsa de tomate. Tiene un aporte moderadamente alto de calorías, sodio y grasas saturadas, con proteína moderada y poca fibra.
Porción de pizza de queso al estilo neoyorquino
Nota introductoria
Una buena porción de pizza de queso es un ejercicio de contención: una corteza fina y flexible, una base de tomate viva y una capa medida de queso fundente. El equilibrio debe ser exacto, con suficiente fermentación para aportar sabor, suficiente calor para dar volumen y suficiente sal para realzar el conjunto. Cuando se hace correctamente, la porción queda crujiente en el borde, tierna en el centro y completa en un solo bocado.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pizza
Cocina u origen: italoestadounidense
Tipo de plato: Principal
Rendimiento: 1 porción
Tamaño de la porción: 165 g
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 12 minutos
Tiempo total: 32 minutos
Dificultad: Intermedia
Equipo
Bol para mezclar
Balanza digital
Rasqueta de panadero
Rodillo
Bandeja de horno o piedra para pizza
Horno
Cuchara pequeña
Rejilla
Ingredientes
Masa
Harina de trigo, 75 g
Levadura, 2 g
Azúcar, 2 g
Sal, 1.5 g
Aceite de oliva, 3 g
Agua, 43 g
Salsa y cobertura
Salsa de tomate, 25 g
Queso mozzarella, 42 g, finamente rallado o desgarrado
Queso parmesano, 5 g, finamente rallado
Orégano, 0.3 g
Albahaca, 0.2 g
Aceite de oliva, 1 g
Método
1. Combina la harina de trigo, la levadura, el azúcar y la sal en un bol para mezclar. Añade el aceite de oliva y el agua, luego mezcla hasta que se forme una masa basta. Amasa durante 6 a 8 minutos hasta que quede lisa, elástica y solo ligeramente pegajosa.
2. Cubre la masa y déjala reposar durante 15 minutos. Debe relajarse lo suficiente como para estirarla sin resistencia.
3. Calienta el horno a 250°C. Si usas una bandeja de horno, colócala dentro para precalentarla; si usas una piedra para pizza, precaliéntala por completo durante al menos 20 minutos.
4. Estira la masa hasta formar un círculo u óvalo fino de aproximadamente 18 cm de diámetro. Pásala a una bandeja o pala ligeramente aceitada. La superficie debe quedar uniforme, con un borde apenas más grueso.
5. Extiende la salsa de tomate en una capa fina y uniforme, dejando un borde estrecho limpio en el contorno. Reparte la mozzarella de manera uniforme sobre la salsa y termina con el parmesano, el orégano y la albahaca.
6. Rocía ligeramente el aceite de oliva por encima. Hornea de 10 a 12 minutos hasta que la corteza esté bien dorada en los bordes, la base esté crujiente y el queso se haya fundido por completo con algunas manchas tostadas.
7. Retira la pizza y déjala reposar sobre una rejilla durante 1 minuto. Corta una sola porción y sirve de inmediato mientras la corteza siga crujiente y el queso esté fluido.
Emplatado y servicio
Sirve la porción sola en un plato caliente, ligeramente inclinada para que la corteza siga visible y el queso se asiente en una capa limpia y uniforme. El bocado final debe pasar del borde crujiente al centro tierno, con el tomate vivo bajo la riqueza del queso.
Notas profesionales
La masa debe mezclarse solo hasta que quede lisa; el exceso de harina o un amasado excesivo endurecerán la porción. Usa la salsa y el queso con moderación para que la corteza se mantenga definida y el centro no se hunda. Un horno bien caliente es esencial para una base seca y crujiente y un queso correctamente ampollado.