Información nutricional
Por porción de 285 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas18.8g
Grasas poliinsaturadas2.1g
Grasas saturadas14.0g
Grasas trans1.6g
Carbohidratos totales
9.0g
Fibra1.0g
Almidón6.0g
Azúcares2.0g
Proteína animal43.0g
Acerca de
Un plato contundente de ternera braseada con salsa hecha a base de cebolla. Alto en proteínas y grasas, y bajo en carbohidratos, con la mayoría de las calorías procedentes de la carne y los jugos de cocción.
Asado de aguja de ternera braseado con cebolla y salsa de vino tinto
Nota introductoria
Este plato es un ejercicio de paciencia y concentración: ternera ablandada lentamente hasta ceder a la cuchara, y terminada después en una salsa profunda de cebolla, realzada con vino tinto y la dulzura discreta del tomate. El plato depende de la contención; cada elemento debe reducirse hasta la claridad, no al exceso. Servido correctamente, es denso en sabor, brillante en apariencia y preciso en su equilibrio.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Carne braseada
Cocina u origen: Clásica de inspiración europea
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 ración
Tamaño de la ración: 285 g
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 3 horas 15 minutos
Tiempo total: 3 horas 30 minutos
Dificultad: Intermedia
Equipo
Cocotte pesada u olla para brasear, de 24 cm
Pinzas
Cuchara pequeña
Cuchillo fino y tabla de cortar
Tapa o cubierta bien ajustada
Termómetro de lectura instantánea
Ingredientes
Aguja de ternera para asar, 285 g
Sal, 4 g
Pimienta negra, 1 g
Aceite vegetal, 12 g
Cebolla, en rodajas finas, 120 g
Ajo, finamente picado, 8 g
Concentrado de tomate, 18 g
Vino tinto, 90 g
Caldo de ternera, 180 g
Método
1. Seque la aguja de ternera con papel de cocina y sazónela uniformemente con la sal y la pimienta negra. Déjela reposar 10 minutos para que el sazonado empiece a extraer humedad hacia la superficie y se adhiera.
2. Ponga la cocotte a fuego medio-alto y añada el aceite vegetal. Cuando el aceite empiece a brillar, dore la ternera por todos lados durante 8 a 10 minutos en total, dándole la vuelta solo cuando se haya formado una costra de color marrón intenso. Pase la ternera a un plato.
3. Reduzca el fuego a medio y añada la cebolla a la misma olla. Cocínela de 8 a 10 minutos, removiendo a menudo, hasta que esté completamente tierna y ligeramente dorada en los bordes. Añada el ajo y cocine 30 segundos, solo hasta que desprenda aroma.
4. Incorpore el concentrado de tomate y cocínelo 2 minutos, presionándolo contra el fondo de la olla hasta que se oscurezca ligeramente y huela dulce y concentrado.
5. Vierta el vino tinto y raspe bien el fondo de la olla. Deje hervir suavemente de 3 a 4 minutos hasta que el vino se reduzca aproximadamente a la mitad y deje de oler áspero.
6. Añada el caldo de ternera y devuelva la carne a la olla con los jugos acumulados. El líquido debe subir solo hasta parte de la pieza, no cubrirla. Lleve a un hervor suave y luego tape bien.
7. Brasee a fuego bajo durante 2 horas 45 minutos a 3 horas, dando la vuelta a la carne una vez a mitad de cocción. La carne está lista cuando un tenedor entra con poca resistencia y las fibras empiezan a separarse limpiamente.
8. Destape y deje hervir suavemente de 10 a 15 minutos para reducir la salsa hasta que esté brillante y cubra ligeramente el dorso de una cuchara. Pruebe y ajuste con un poco más de sal solo si hace falta.
9. Retire la carne y déjela reposar 10 minutos antes de cortarla o racionarla. La textura final debe ser tierna, jugosa y cohesionada, no deshecha en hebras.
Emplatado y servicio
Coloque la carne en el centro de un plato caliente y vierta la salsa de cebolla alrededor y parcialmente por encima. Mantenga una presentación compacta y deliberada, con la carne claramente definida y la salsa formando un charco contenido en la base.
Notas profesionales
Un buen dorado es esencial; sin él, la salsa carecerá de profundidad. Mantenga el braseado en el hervor más suave posible para que la ternera se ablande de manera uniforme y la salsa permanezca limpia en lugar de turbia. Reduzca la salsa final solo hasta que se adhiera ligeramente; si se reduce en exceso, perderá el acabado flexible que da autoridad al plato.