Información nutricional
Por porción de 520 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas27.5g
Grasas poliinsaturadas5.5g
Grasas saturadas20.0g
Grasas trans0.7g
Carbohidratos totales
151.0g
Fibra9.0g
Almidón134.0g
Azúcares8.0g
Proteína animal30.0g
Proteína vegetal19.0g
Acerca de
Una pizza estilo margarita de masa fina con salsa de tomate, mozzarella, albahaca y aceite de oliva. Tiene un alto contenido de carbohidratos y un nivel de grasa de moderado a alto, con una buena cantidad de proteína procedente de los lácteos.
Pizza Margherita con albahaca
Nota introductoria
La pizza Margherita es un ejercicio de contención: harina, tomate, mozzarella, albahaca y calor llevados a un equilibrio preciso. Su éxito depende de una masa con fuerza y ligereza, una salsa con claridad y un acabado que preserve la frescura de la albahaca. Cuando se hace correctamente, no es ni pesada ni recargada, sino exacta.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pizza
Cocina u origen: Italiana
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 pizza
Tamaño de la ración: 520 g
Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 10 a 12 minutos
Tiempo total: 2 horas 20 minutos
Dificultad: Intermedia
Equipo
Bol para mezclar
Rasqueta de panadero
Báscula de cocina
Bandeja para pizza de 30 cm o piedra para pizza
Horno
Rodillo
Cuchara pequeña
Ingredientes
Masa
Harina de trigo, 300 g
Agua, 180 g
Levadura, 3 g
Sal, 6 g
Aceite de oliva, 10 g
Cobertura
Salsa de tomate, 80 g
Queso mozzarella, 100 g, desgarrado en trozos pequeños
Albahaca, 5 g, solo las hojas
Aceite de oliva, 5 g
Método
1. En un bol para mezclar, combina la harina de trigo, la levadura y la sal. Añade el agua y el aceite de oliva, luego mezcla hasta que se forme una masa basta. Amasa durante 8 a 10 minutos hasta que esté lisa, elástica y ya no esté pegajosa en la superficie.
2. Cubre la masa y déjala reposar a temperatura ambiente durante unos 90 minutos, hasta que haya aumentado visiblemente y esté flexible. Debe conservar una hendidura suave al presionarla.
3. Calienta el horno a 250°C. Coloca dentro una piedra para pizza o una bandeja para precalentarla durante al menos 30 minutos, para que la base se fije rápida y uniformemente.
4. Sobre una superficie ligeramente enharinada, presiona y estira la masa hasta formar un círculo de 30 cm. Mantén el borde ligeramente más grueso que el centro. Pásala a una hoja de papel de horno o a una bandeja enharinada.
5. Extiende la salsa de tomate de manera uniforme sobre la masa, dejando un borde estrecho limpio. Distribuye la mozzarella sobre la salsa en una capa uniforme, sin presionarla.
6. Hornea durante 10 a 12 minutos, hasta que la corteza haya subido bien, la base esté dorada y el queso se haya fundido con un ligero dorado en algunas zonas. El borde debe estar crujiente por fuera y tierno por dentro.
7. Saca la pizza del horno, termina con las hojas de albahaca y rocía con el aceite de oliva restante. Déjala reposar 1 minuto antes de cortarla para que la superficie se asiente.
Emplatado y servicio
Sirve la pizza entera o cortada en porciones uniformes sobre una tabla o plato caliente. La corteza debe enmarcar la cobertura con limpieza, con la albahaca brillante y visible sobre el queso fundido.
Notas profesionales
Una superficie de horneado correctamente precalentada es esencial para una base seca y crujiente.
Añade la albahaca solo después del horneado; el calor apagará su fragancia y su color.
La masa debe seguir siendo extensible, nunca tensa ni trabajada en exceso, para que el borde suba limpiamente.