Información nutricional
Por porción de 360 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas17.4g
Grasas poliinsaturadas2.8g
Grasas saturadas13.0g
Grasas trans0.8g
Carbohidratos totales
58.0g
Fibra5.0g
Almidón49.0g
Azúcares4.0g
Proteína animal22.0g
Proteína vegetal9.0g
Acerca de
Un plato de pasta contundente, con un aporte calórico medio-alto, bastante grasa procedente del queso y la ternera, y una cantidad moderada de proteína. Los carbohidratos provienen sobre todo de la pasta fusilli, con un pequeño aporte de fibra del tomate y las hierbas.
Fusilli con ragù di manzo, ricotta, parmesano y pimienta negra
Nota introductoria
Este es un plato de pasta directo y compuesto, en el que el ragù se mantiene concentrado, la ricotta aporta suavidad y el parmesano afina el final. El pan rallado se utiliza no como decoración, sino como un contrapunto textural preciso, aportando al plato un borde seco y sabroso frente a la salsa. El resultado debe ser equilibrado, flexible y claramente sazonado.
Datos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pasta
Cocina u origen: Inspiración italiana
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 1 ración
Tamaño de la ración: 360 g
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Tiempo total: 40 minutos
Dificultad: Moderada
Equipo
Sartén para saltear de 24 cm
Cazo mediano
Rallador fino
Cuchara de madera
Colador
Cuenco pequeño
Ingredientes
Pasta y salsa
Pasta fusilli 90 g
Carne de vacuno picada 120 g
Tomate 90 g, finamente picado
Cebolla 30 g, en dados finos
Ajo 6 g, finamente picado
Aceite de oliva 18 g
Pimienta negra 2 g
Sal 0 g
Acabado
Queso ricotta 40 g
Queso parmesano 18 g, finamente rallado
Pan rallado 12 g
Perejil 4 g, finamente picado
Método
1. Lleva un cazo mediano con agua a ebullición fuerte. Añade los fusilli y cuécelos de 9 a 11 minutos, hasta que la pasta esté apenas tierna pero con el centro firme. Escurre bien y reserva brevemente.
2. Mientras tanto, calienta el aceite de oliva en una sartén para saltear de 24 cm a fuego medio. Añade la cebolla y cocínala durante 4 minutos, removiendo con regularidad, hasta que esté translúcida y ligeramente dulce.
3. Añade el ajo y cocínalo durante 30 segundos, solo hasta que desprenda aroma. No dejes que tome color.
4. Añade la carne de vacuno picada y cocínala de 5 a 6 minutos, deshaciéndola finamente con una cuchara, hasta que no quede nada rosado y la carne empiece a tomar un ligero borde dorado.
5. Añade el tomate y la pimienta negra. Cocina de 8 a 10 minutos a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa esté espesa, brillante y se adhiera a la carne en lugar de acumularse en la sartén.
6. Añade los fusilli cocidos al ragù y mézclalos durante 1 minuto a fuego bajo hasta que cada estría quede cubierta y la salsa se distribuya de manera uniforme.
7. En un cuenco pequeño, combina la ricotta, el parmesano, el pan rallado y el perejil. Remueve solo lo justo para formar una mezcla suelta y con textura.
8. Retira la pasta del fuego e incorpora la mezcla de ricotta en dos tandas, mezclando con suavidad para que el queso se ablande en la salsa sin desaparecer por completo. La pasta terminada debe quedar cremosa pero no líquida, con motas visibles de perejil y un final picante de pimienta.
Emplatado y servicio
Enrolla los fusilli en un cuenco hondo y ancho caliente, manteniendo el montículo compacto y definido. Reparte por encima cualquier ragù restante y termina con una última lluvia de parmesano y unas vueltas de pimienta negra. El plato debe percibirse como rico, estructurado y rematado con limpieza.
Notas profesionales
Utiliza un ragù espeso y reducido; el exceso de humedad apagará la ricotta y deslucirá la pasta. Añade la mezcla de queso fuera del fuego para que ligue la salsa en lugar de tensarse en hebras. El pan rallado debe mantenerse seco y ligeramente granular, no absorbido por la salsa.