Información nutricional
Por porción de 520 g
% Valor diario basado en una dieta de 2000 kcal
Grasas monoinsaturadas19.0g
Grasas poliinsaturadas5.0g
Grasas saturadas11.0g
Grasas trans0.3g
Carbohidratos totales
72.0g
Fibra5.0g
Almidón61.0g
Azúcares6.0g
Proteína animal56.0g
Proteína vegetal6.0g
Acerca de
Un plato de pasta rico en proteínas, con pollo marcado a la plancha sobre penne cubierto con una salsa cremosa de tomate. Es contundente en calorías, con mucha proteína y un aporte moderado-alto de grasa por la nata, el queso y la grasa de cocción.
Penne con salsa cremosa de tomate y pollo ennegrecido
Nota introductoria
Este plato se construye sobre el contraste: el calor directo del pollo ennegrecido, la dulzura del tomate y la riqueza discreta de la nata y el parmesano. La salsa debe mantenerse fluida, no pesada, y la pasta debe llevarla con precisión en lugar de exceso. Cuando se hace correctamente, el plato queda completo, pulido y profundamente satisfactorio.
Aspectos esenciales de la receta
Categoría del plato: Pasta con pollo
Cocina u origen: Italiana contemporánea de inspiración italiana
Tipo de plato: Plato principal
Rendimiento: 2 porciones
Tamaño de la porción: 260 g
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Tiempo total: 45 minutos
Dificultad: Intermedia
Equipo
Olla grande
Sartén grande para saltear
Cazo mediano
Colador
Cuchillo de chef
Tabla de cortar
Cuchara de madera o espátula de silicona
Pinzas
Báscula de cocina
Ingredientes
Pollo
Pechuga de pollo, 260 g
Aceite de oliva, 12 g
Pimentón, 4 g
Pimienta negra, 2 g
Sal, 4 g
Pasta
Pasta penne, 160 g
Sal, 8 g
Salsa cremosa de tomate
Aceite de oliva, 18 g
Mantequilla, 20 g
Cebolla, finamente cortada en dados, 80 g
Ajo, finamente picado, 12 g
Tomate, finamente picado, 220 g
Pimentón, 2 g
Pimienta negra, 1 g
Sal, 3 g
Nata para montar, 140 g
Queso parmesano, finamente rallado, 40 g
Método
1. Lleva una olla grande con agua a ebullición fuerte y sazónala con la sal para la pasta. El agua debe tener un sabor claramente sazonado. Añade el penne y cuécelo de 10 a 12 minutos, hasta que esté tierno pero con una ligera firmeza en el centro. Escúrrelo bien y resérvalo.
2. Mientras se cuece la pasta, prepara el pollo. Seca la pechuga de pollo con papel de cocina y luego cúbrela de manera uniforme con el aceite de oliva, el pimentón, la pimienta negra y la sal. La superficie debe quedar uniformemente teñida y ligeramente brillante.
3. Coloca una sartén grande para saltear a fuego medio-alto. Añade el pollo y cocínalo de 4 a 5 minutos por el primer lado; luego dale la vuelta y cocínalo de 4 a 5 minutos por el segundo lado. El exterior debe quedar bien coloreado y aromático, y el centro debe alcanzar una cocción completa sin perder jugosidad. Pásalo a una tabla y déjalo reposar 5 minutos; después, córtalo en rodajas.
4. En un cazo mediano, calienta el aceite de oliva y la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y cocínala de 5 a 6 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté translúcida y dulce, sin dorarse. Añade el ajo y cocínalo 30 segundos, solo hasta que desprenda aroma.
5. Añade el tomate, el pimentón, la pimienta negra y la sal. Cocina de 6 a 8 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que el tomate se ablande y pierda su sabor crudo. La mezcla debe volverse espesa y concentrada.
6. Baja el fuego y añade la nata para montar. Cocina a fuego muy suave de 2 a 3 minutos, removiendo, hasta que la salsa se vuelva lisa y de color naranja claro. Añade el parmesano y remueve hasta que se funda por completo. La salsa debe cubrir la cuchara con una capa limpia y uniforme.
7. Añade el penne escurrido a la salsa y mézclalo durante 1 minuto a fuego bajo hasta que cada pieza quede uniformemente brillante. Si la salsa se espesa demasiado, aflójala solo con un removido suave y continuo; debe seguir siendo cremosa y cohesionada, no líquida.
8. Reparte la pasta en cuencos calientes y coloca ordenadamente el pollo en rodajas por encima. Sirve de inmediato mientras la salsa siga fluida y el pollo permanezca caliente.
Emplatado y servicio
Enrolla el penne en un montículo compacto y coloca el pollo en una línea limpia sobre la pasta. Vierte un poco de salsa sobre la superficie para que el plato se vea terminado, no cubierto en exceso. El plato final debe mostrar equilibrio: pasta brillante, salsa viva y pollo intensamente sazonado.
Notas profesionales
No dejes que la nata hierva con fuerza, o la salsa perderá su finura. El tomate debe cocinarse hasta quedar dulce y concentrado antes de añadir la nata. Dejar reposar el pollo es esencial; cortarlo demasiado pronto hará que pierda sus jugos y debilitará el plato.